BABILONIA CHICA

por Moshé (Mito) Sela - Editorial Milá – Buenos Aires, 2006, 102 páginas

 

Moshé Korin, Director de Cultura de la AMIA dedicó a este libro un extenso comentario, del cual extraemos los siguientes conceptos:

 

 

“¿Qué época del transcurso de la vida se caracteriza por la dulzura de la inocencia y la magia, sino la infancia? Aquella tierra de ensueños que nos cobijó entre travesuras e imaginación. Tiempo de miedos inverosímiles para la mirada adulta, pero sumamente vívidos para el niño. Tiempo de fantasías lúdicas, creación de personajes y realidades distintas.

 

Y, ¿qué época de la historia cercana ha hecho florecer, tal vez en su mayor esplendor, la capacidad ensoñadora de la niñez, sino aquella en la cual la inexistente tecnología exigía el mayor desarrollo de la creación imaginativa en los mundos de los juegos? No se trata aquí de un lamentar que señale que todo pasado fue mejor, sino por el contrario, del deleite de asistir a un recordatorio de otros tiempos de la historia que crearon otros modos de infancia que la actual.

 

Este rememorar nos evocan las páginas de “Babilonia chica” de Mito Sela (Moshé Selcovich), cuya primera parte constituye un anecdotario de su niñez en la Argentina de los años ’40 y ’50, donde la Babilonia chica  es el barrio de San Martín; el barrio de pibe que lo vió crecer, su porción de la Gran Babilonia que era el Gran Buenos Aires; el suelo que albergó sus pasos de niño y que hoy, ya adulto, recrea con una pluma de escritor. En su escribir se expresa tanto el tono emotivo de la añoranza del paso del tiempo, como el placer de revivirlo tornándolo recuerdo escrito. De este modo, nosotros lectores, atravesamos la lejanía del tiempo para sumergirnos, al menos por instantes, en ese mundo infantil de antaño.

 

A la riqueza que brinda el narrar los tiempos del mágico ensueño del ayer infantil, se suma paralelamente el relato de lo que fue el devenir histórico de la generación de sus padres y de la suya.

 

Mito es exponente del rumbo que tomó una generación de judíos argentinos, aquella que nacida en estos lares australes, partió a Israel creyendo quemar las naves. Sin embargo, el tiempo les recordó que su ser se halla tramado por una doble raigambre compuesta por un lado por la raíz judía, y por otro, por un profundo sentir por el suelo que los vió nacer y crecer en sus primeros pasos.

 

Celebramos que la Editorial Milá del Departamento de Cultura de la AMIA, ofrezca el espacio para que estas voces hechas de la conjunción de ambas raíces, entre ambas pertenencias, puedan ser oídas y así enriquecer con sus memorias el acervo de ambas culturas.”

 

Por nuestra parte, debemos agregar que el cuento “Amigos” que es parte de este libro, fue galardonado con el primer premio en el concurso literario realizado con motivo de la publicación del libro “Al Atzmenu”. 

Mito Sela es javer Nir Am y en su niñez y adolescencia, miembro del Ken Ietzirá (San Martín) y participó de uno de los primeros cursos del Majón Lemadrijei Jutz Laaretz.

Envía tu propio comentario sobre este libro aquí